En busca de las nalgas perfectas (primera parte)

Nuestras obsesiones giran principalmente en torno a dos zonas:

  • Abdominales, especialmente en los hombres y su obsesión por el six-pack.
  • Trasero. Y el trasero ideal parece no haber cambiado mucho en los últimos milenios, juzgando por la escultura de la Venus Calipigia de la antigua Grecia. Calipigia = ‘Bellas Nalgas’.

Asociamos unos abdominales marcados a un individuo en forma. Si no tienes grasa en la zona abdominal, seguramente no la tengas (más allá de la necesaria) en otras partes del cuerpo. Un trasero elevado y con buenas proporciones es una señal de fertilidad y fuerza. La fuerza se origina en la cadera, y los glúteos son los músculos más grandes y potentes del cuerpo.

Vientre plano + nalgas prominentes = Atracción.

Para tener un vientre plano, o verte los abdominales, tu nivel de grasa corporal debe ser bajo. El 80% de los resultados los lograrás a través de la alimentación. Miles de abdominales no te ayudarán si tu dieta es mala (sin contar que hacer abdominales es una forma ineficiente de quemar grasa). Siguiendo este consejo, muchas (y muchos) han conseguido llegar a verse un vientre plano en el espejo, ¡¡qué alegría!! Después de la euforia inicial, al darse la vuelta, el cruel espejo revela que el abdomen no es lo único que se ha aplanado. También las nalgas, y eso no ayuda a maximizar la fórmula de la atracción. Injusticias de la vida. En muchas personas perder grasa hace que los abdominales se marquen, pero también hace que el trasero desaparezca. ¿Cómo evitar el efecto de las nalgas menguantes? con músculo. Conclusión: Los abdominales se hacen en la cocina, pero los glúteos se hacen en el gimnasio.

A  la izquierda las nalgas que puedes llegar a tener con la dieta adecuada. A la derecha las que puedes lograr si además desarrollas musculatura. Nada más que añadir.

Uno de los factores principales por los que muchas mujeres no tienen un buen trasero es por el miedo a una palabra que la industria del fitness femenino parece considerar tabú…. músculo.

La realidad es que más músculo en el trasero = más curvas = más sexy.

Sin embargo, el marketing de las revistas orientadas a mujeres se concentra en:

  • Tonificar, Reafirmar, Tornear, Moldear…: ¿qué demonios es esto? Tienes que ganar músculo y en algunos casos perder cierta grasa que lo rodea, pero si llamamos a las cosas por su nombre, será más fácil que nos entendamos.
  • ¡Perder tallas, pesar menos…y rápido!: Vale, pero en vez de pesar menos, ¿por qué no tener tu peso adecuado? ¿Por qué no estar más fuerte?.
  • Disminuir calorías: La obsesión con la restricción calórica muestra su fea cara en casi todas las portadas, completando la actuación con decenas de anuncios de productos light en el interior. Buena suerte desarrollando un buen trasero con 1.200 calorías al día. No va a ocurrir. El músculo necesita nutrientes. Las calorías no son el enemigo.

Sigue sus consejos durante unos meses y el fracaso, ansiedad y desorden alimenticio están asegurados. Ni una referencia a ‘Construye Músculo’, o ‘Gana Fuerza’. Curiosamente verás todo lo contrario si echas un vistazo a las revistas orientadas a hombres. Juzgando por los mensajes publicitarios parece que hombres y mujeres somos de diferentes planetas (¿Marte y Venus?), pero no es así. Lo mismo que desarrolla un buen trasero en el hombre, lo hace en la mujer.

La equivocada idea de que hacer ejercicios corporales de fuerza o levantar pesas hará que una mujer se ‘hinche’ persiste en la mente de muchas, y por supuesto las revistas perpetúan esa locura, no vaya a ser que sus ventas disminuyan si contradicen el ‘conocimiento’ general (por muy equivocado que sea). La verdad es que el músculo resalta las curvas, te hace más femenina. Para desarrollar glúteos anti-gravedad, no necesitas máquinas de gimnasio. No necesitas horas de ejercicio aeróbico, ni horas en la elíptica. Necesitas músculo, y hay mejores formas de lograrlo.

CrossFit es una magnífica estrategia para aprender a “despertar” tus glúteos dormidos, realizarás multitud de ejercicios que tu cuerpo entiende como estímulos a los que debe adaptarse. Y lo hará a la perfección. Con el tiempo toda tu cadena muscular posterior se fortalecerá y tu musculatura tomará esa forma tan deseada que en realidad es un símbolo de salud, de un sistema inmune fuerte que nuestro cerebro inconsciente entiende como más atractivo. La evolución nos ha hecho saber, sin ser consciente de ello, qué pareja es más adecuada para nuestro mandato evolutivo. Gusta la simetría y la musculatura tanto en hombres como en mujeres.

El secreto está en no pasar excesivo tiempo sentado. Nuestro sistema inmune se activa cuando estando consciente (en estado de vigilia) está parado (en este caso sentado) más allá de 30 minutos. Levántate cada 30-45 minutos, da un pequeño paseo de 1 minuto, da unos saltos, si puedes haz unas sentadillas. No tengáis vergüenza, a largo plazo vuestra salud os lo agradecerá.

Después vuestra alimentación debe ser adecuada y esto da para más de 100 post por lo que simplemente quedaros con que más del 50% (y voy a dejarlo ahí) de los resultados de un cuerpo fuerte, con un índice de grasa corporal adecuado y por tanto una musculatura acorde a un sistema inmune sano y por tanto atrayente para el resto de personas reside aquí. Si no sabes qué, cuanto, cuando e incluso cómo comer la Psiconeuroinmunología Clínica como disciplina científica basada en la medicina evolutiva posee mucho conocimiento a tu disposición para resolver todas estas dudas de manera que puedas comprender como tu cuerpo funciona, utiliza los nutrientes y te hará estar mejor tanto física como psicológicamente.

Por último, hay que moverse, el ser humano se ha movido desde sus orígenes. Antes era imperativo vital, o te movías o seguramente no encontrarías qué comer. Ahora tenemos la nevera llena muy cerca del sofá. ¡Así nos va!! Tenemos que “simular” lo que evolutivamente nos ha hecho como somos, la genética es muy tozuda, quiere recibir lo que conoce y para lo que ha sido diseñada. Hay que correr, saltar, trepar, agachase, levantar pesos, manejar con soltura tu cuerpo. Además, no podemos ni debemos perder nuestra flexibilidad, nuestra movilidad, nuestra agilidad. El cuerpo termina siendo perezoso y olvida como se mueve, por eso nos sentimos torpes a veces. No podemos dejar que el paso del tiempo nos lleve de ser unos niños juguetones, inquietos, traviesos, enérgicos, erguidos a convertirnos en unos adultos torpes, sedentarios, abotargados, cheposos y cuantas cosas más que vemos entre los nuestros y muchas veces en el espejo.

Fuentes:

  1. Golden Health Box
  2. Fitness Revolucionario
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