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El maestro Ramiro Calle enumera los múltiples beneficios del Yoga.

1. Aprender a relajarse

Se extiende la persona sobre una superficie ni demasiado dura ni demasiado blanda, en posición decúbito supino, en una estancia tranquila y con una luz tenue. Se trata de ir desplazando el foco de la atención desde los pies a la cima de la cabeza, sintiendo las diferentes partes del cuerpo, tratando de sentir y aflojar, sentir y aflojar, acompañándose de una respiración preferiblemente abdominal y que es la más sedativa. Se dedica a la práctica diez minutos. Apuntar que el neurólogo berlinés Schlutz y como él mismo reconoce, ha inspirado su celebérrimo método del «entrenamiento autógeno» en el yoga.

2. Aprender a respirar

Existen muchas técnicas de control respiratorio, pero una de ellas está al alcance de cualquier persona y le llamamos la respiración completa o integral. Consiste en inhalar lentamente por la nariz y conducir el aire en primer lugar al vientre y el estómago; se continúa inhalando sin interrupción y se lleva el aire hacia la parte media del tórax y finalmente hacia la zona más alta. La exhalación es al mismo tiempo también por la náriz. Unas viente de veces es un magnífico tónico. Como decían los sabios chinos e indios, lo primero que debería hacer un ser humano es aprender a respirar.

3. Aprender a estirarse y masajearse

En este sentido tenemos en el yoga las postura o asanas, que trabajan en base a bien definidos y experimentados estiramientos y masajes, acompañadas de una respiración pausada y la mente muy atenta, aprendiendo así a interiorizarse y tomarse el cuerpo como un medio para intensificar la atención y acrecentar la consciencia. Millones de personas en todo el mundo practican asanas y son innumerables los médicos que recomiendan su práctica. La felixibilidad es vida y los asanas ayudan a alargar el músculo y flexibilizarlo.

4. Aprender a concentrarse

O sea adiestrarse en conseguir que esta mente tan dispersa se vaya concentrando. Hay innumerables ejercicios de concentración, que son como una fabulosa gimnasia cerebral, desde concentrarse en un color o una figura geométrica, hasta en una sensación corporal o un sonido.

5. Aprender a meditar

Seguir una serie de adiestramientos mentales y emocionales, que entrenan y desarrollan la mente, la cuidan y estabilizan, le procuran paz y bienestar, enseñándonos a pensar y dejar de pensar.

6. Aprender a sociabilizar

Es decir, ser más consciente al relacionarse con los demás, evitando herirles, utilizando la lengua no como un estilete para zaherir, tratando de hablar con ecuanimidad o si no se tiene algo interesante que decir o mejorar lo ya dicho. «Guardar el noble silencio», que dijera Buda.

7. Aprender a tener una actitud más positiva

Ya lo dijo Ramón y Cajal: somos los arquitectos de nuestro cerebro. Todos necesitamos tener  una actitud más atenta, sosegada, ecuánime, lúcida y compasiva. […]

 

Fuente: El Español.

Los beneficios del yoga y la meditación empiezan en los genes

Que actividades como el Yoga o la Meditación tengan innumerables beneficios a nivel físico y mental es algo que nadie hoy en día duda. El uso del Yoga en entrenamientos de deportistas está más que comprobado, además de sus beneficios a nivel mental. Sin embargo, según una nueva investigación, los beneficios para la salud física y mental de actividades como el yoga y la meditación empiezan en los genes.

Los investigadores revisaron 18 estudios, que contaron con un total de 846 personas, a fin de examinar cómo afectan el yoga, el tai chi, la meditación y otras intervenciones de mente y cuerpo a la conducta de los genes. La conclusión fue que dichas actividades invierten las reacciones moleculares en el ADN que provocan una mala salud y la depresión.

Según la investigadora jefe, Ivana Buric, «Millones de personas en todo el mundo ya disfrutan de los beneficios para la salud de las intervenciones de mente y cuerpo como el yoga o la meditación, pero lo que quizá no sepan es que estos beneficios empiezan a nivel molecular y pueden cambiar el modo en que nuestro código genético funciona».

«Estas actividades dejan lo que llamamos una firma molecular en nuestras células, que invierte el efecto que el estrés o la ansiedad tendrían en el cuerpo al cambiar el modo en que los genes se expresan. En pocas palabras, hacen que el cerebro dirija los procesos del ADN en una dirección que mejora nuestro bienestar», continuó afirmando Buric, candidata doctoral en el Laboratorio del Cerebro, las Creencias y la Conducta de la Universidad de Coventry, en Gran Bretaña.

Sin embargo estas investigaciones son sólo el principio y se necesitan más estudios para comprender estos efectos completamente, y comparar las intervenciones de mente y cuerpo con otras actividades y hábitos dietéticos saludables, pero lo que está claro es que los efectos de actividades como el Yoga y la Meditación nos afectan de forma mucho más profunda de lo que habitualmente se piensa.

Investigación completa: revista Frontiers in Immunology.