Entradas

El Yoga, un potente antioxidante

Habitualmente solemos fijarnos en la aparente eterna juventud de las personas que practican yoga habitualmente. Normalmente lo achacamos a que su modo de vida contempla una dieta saludable, ejercicio habitual y una filosofía mental de relajación y meditación que les ayuda a afrontar la vida de otra forma. Sin embargo… ¿Sólo es debido a esto?

Un estudio publicado en Julio de 2015 logró demostrar que la práctica continuada de 12 semanas de yoga mejoró el sistema de defensa natural del cuerpo humano contra las toxinas elevando el nivel de antioxidantes de nuestro organismo y fortaleciendo el sistema inmunológico.

¿Qué son los antioxidantes?

Los antioxidantes son un grupo de vitaminas, minerales y colorantes de compuestos vegetales que impiden el efecto perjudicial de los radicales libres. Cuando procesamos alimento para obtener energía o cuando estamos expuestos a toxinas como la contaminación del aire o de la luz del sol, nuestro cuerpo reacciona produciendo unos subproductos dañinos que se denominan radicales libres, de los que debemos protegernos para evitar una rápida oxidación y envejecimiento de nuestras células.

La lista de los antioxidantes conocidos es larga y diversa, incluyendo vitaminas (vitamina C,vitamina E, beta-caroteno), minerales (selenio y manganeso), proteínas, enzimas y compuestos como el glutatión, la coenzima Q10, ácido lipoico, flavonoides, fenoles, polifenoles, y fitoestrógenos.

Añade el Yoga a tu lista de antioxidantes

Ahora, gracias al estudio publicado en 2015 puedes añadir el Yoga a tu lista de antioxidantes para luchar contra los radicales libres. Dicho estudio encontró que 12 semanas de yoga condujeron a niveles más altos de antioxidantes en el cuerpo y menos signos de estrés oxidativo en comparación con personas que practicaron otras formas de ejercicio como correr, ciclismo, o saltar la cuerda. Incluso se encontró que su sistema inmunológico también mejoró.

El estudio consistió en someter a un grupo de hombres y mujeres a 90 minutos de yoga semanales en una clase y 40 minutos en casa por lo menos tres veces a la semana durante 12 semanas. La clase semanal del estudio incluyó:
35 minutos de posturas de yoga (asanas), 30 minutos de ejercicios de respiración (pranayama) y 25 minutos de meditación. Se compararon los resultados con otros grupos que se habían sometido a otro tipo de ejercicio.

Los resultados encontraron niveles más bajos de óxido nítrico, una sustancia química que, en exceso, actúa como un radical libre perjudicial. También bajó los signos de estrés oxidativo en el cuerpo, incluyendo subproductos como malondialdehído y F2-isoprostano y la adrenalina u hormona del estrés. Esto se consiguió gracias a un aumento en los antioxidantes naturales de nuestro cuerpo, produciendo niveles más altos de la proteína glutatión y una enzima llamada glutatión peroxidasa. Además, se encontró mayores niveles de citoquinas, una de las proteínas más conocidas en el proceso inmunológico de nuestro cuerpo.

Recuerda que cuanto más completa sea la práctica del yoga, y si la acompañas de un estilo de vida acorde con lo que la disciplina promulga, conseguirás unos efectos más amplios y destacados.